Luciérnagas
Hace algún tiempo, cuando leí que las luciérnagas están en peligro de extinción por la pérdida de su hábitat, la contaminación lumínica y el uso de agrotóxicos cada vez más extendido, no pude contener las lágrimas. La bioluminiscencia de las luciérnagas me lleva a uno de los recuerdos más lindos y vívidos de mi infancia. Eran finales de los años 80 o principio de los 90. En mi casa de la niñez todavía vivíamos toda la famiglia unita: mamá, papá y los 3 hermanos. Yo habré tenido 3 o 4 años, y por ende mis hermanos 8 y 14 aproximadamente. Era una casa modesta, hecha de a puchitos, con techo de chapa. Tenía dos habitaciones: en una dormían mis viejos y en la otra mis hermanos y yo. Los dos varones compartían una cama cucheta y yo una cama individual, mesita de luz mediante. El recuerdo acontece en un día de verano santafesino, húmedo e insoportable. Nosotros en nuestro cuarto nos refrescábamos con un turbo rojo y viejo que nos había prestado mi abuelo, que prendíamos con la ayuda de un lá...